Prácticas Sexuales

Prácticas SexualesSe ha determinado un aumento significativo en la década pasada, en la prevalencia de distintas prácticas sexuales, sobretodo en jóvenes.

En los informes, (encuestas realizadas a adolescentes, estudios de crecimiento familiar), se aprecian ciertas tendencias: entre otras, más individuos muy jóvenes reportan haber tenido alguna vez sexo oral. También una proporción mayor de mujeres jóvenes refiere experimentar el sexo oral, en vez de relaciones sexuales vaginales, lo que sugiere un cambio en hábitos similares.

Éste grupo de adolescentes percibe el sexo oral como de “menos riesgo” social, emocional y para la salud que las relaciones sexuales vaginales.

Aunque el sexo anal es una relación sexual menos frecuente que el sexo oral-genital o vaginal, es un componente en las relaciones sexuales de muchas mujeres, y ha sido más frecuentemente reportado en los últimos años.
Prácticas Sexuales

Un tercio de las mujeres adultas, 20% de mujeres en edad universitaria, y entre 10% y 25% de las adolescentes, reportan haber tenido actividad sexual anal.

Los aumentos de sexo oral y anal también se han observado entre adolescentes que han hecho una “elección” de mantener la “abstinencia” hasta el matrimonio.

Por ello, ver un sólo comportamiento sexual individual de forma aislada, no permite captar plenamente los diversos hábitos, y esto tiene implicaciones importantes sobre la salud y el subsecuente bienestar de la persona.

El uso consistente del condón puede reducir la transmisión de infecciones de transmisión sexual, sobretodo con individuos y prácticas de riesgo. Sin embargo, las investigaciones indican que el uso del condón durante el sexo anal heterosexual es bajo, y menos frecuente que para el sexo vaginal.

Las razones del no uso incluyen: la percepción de que la propia pareja es” segura”, el que el evento no fue planeado, y la percepción de ausencia de riesgo de embarazo.
Prácticas Sexuales

Muchas mujeres jóvenes no son conscientes de los riesgos asociados de éstas prácticas sin protección, sobretodo en conductas de riesgo: tienen una percepción que es “seguro” y que, con anticonceptivos eficaces, es una alternativa para el sexo vaginal. Entre las mujeres, algunas de éstas prácticas son un factor en la adquisición de varias enfermedades de transmisión sexual.

Durante el chequeo médico anual se olvida a veces el tema como parte de la rutina cuidado de la salud, dejando a menudo dudas sobre éstas prácticas. Los estudios sugieren la importancia de orientar sobre estas prácticas, así como obtener información sobre reducción de riesgo para la salud de la persona.

Por ello, es conveniente que la educación sobre salud sexual aborde de manera integral las posibles consecuencias para la salud de la gama de actividades sexuales, y lograr así la prevención de adquisición de enfermedades.

Fuente:
Journal of Adolescent Health, Volume 50, Issue 5, May 2012
D.J. Hensel et al.Journal of Adolescent Health 46 (2010) 232–237