Por qué deberías regalar experiencias en vez de cosas materiales

 

Creo que debemos ser muchas las mujeres que amamos recibir regalos. Personalmente, me encantan! Toda mi vida amé esa sensación de abrir el envoltorio y encontrar ropa, cremas, maquillaje, etc… toda mi vida, hasta hace un año atrás. Y es que eso no significa que no me gusta que me regaloneen y de vez en cuando me hagan un lindo presente, lo que ocurre es que las cosas materiales en exceso dejaron de llamarme la atención, dejaron de llenar los vacíos de mi vida y mágicamente algo hizo click en mi cabeza y mi corazón, que dejaron de hacerme sentido.

No piensen que mi intención es ponerme grave y enjuiciar a nadie, por el contrario, quiero compartir con ustedes mi experiencia y hacer un llamado a la reflexión, sin irnos al extremo. Hace aproximadamente un año atrás recién había recibido mi sueldo y me fui directo al mall, a comprar cosas que no necesitaba y también a buscar un regalo de cumpleaños para mi sobrina. 

 

De pronto, me vi caminando por los pasillos y una sensación de incomodidad me invadió por completo. Comencé a mirar a todos quienes pasaban a mi alrededor con muchas bolsas y paquetes e incluso, hasta me angustié. Fue entonces que me pregunté ¿Que hago aquí?, realmente ni yo sabía la respuesta, probablemente intentaba llenar algún vacío de ese momento con muchas cosas materiales que me dieran esa sensación de felicidad. 

Pero más que pensar en mi, fue cuando pensé ¿Qué regalo voy a encontrar aquí que sea realmente inolvidable para mi sobrina? ¿Qué regalo podría encontrar aquí que haga una diferencia entre los otros miles que va a recibir? No compré nada y me fui a mi casa.

 

Recordé la cantidad de juguetes, ropa y miles de cosas que ella tenía ahí, guardadas en su pieza incluso con capas de polvo y que seguramente no saldrían de ahí por años. ¿Por qué regalarle algo material? ¿Y si mejor le regalo una experiencia en que ambas podamos compartir un momento que guarde en su corazón para siempre?

Ese cumpleaños, le regalé una entrada a una piscina temperada con toboganes, jacuzzi y juegos. Luego nos fuimos a comer pizza (su comida preferida) y llegamos agotadas de vuelta a casa. Hasta hoy, no se cansa de pedirme que por favor le regale lo mismo para su próximo cumpleaños, que fue el mejor regalo de todos los que recibió.

¿Y saben qué? Para mi también fue un maravilloso regalo!! Pude disfrutar con ella un tiempo solo para las dos, la vi reír, jugar, disfrutar. Pasamos un día increíble del que tomamos un par de fotografías que cada vez que veo, me sacan una sonrisa.

 

Desde entonces, decidí intentar no regalar más cosas materiales a menos que fuesen casos muy puntuales. En el fondo, no regalar cualquier cosa para cumplir con el regalo, si no que idealmente regalar una experiencia que muchas veces nos hace tanta falta!

En el mundo de hoy, a veces nos faltan horas para disfrutar nuestro día, la semana se pasa volando y entonces no te diste cuenta cuándo fue la última vez que pasaste un día increíble y diferente con tu mejor amiga. Regalar experiencias es más que un regalo de cumpleaños, es un regalo para ambas partes, es un regalo a la vida. 

Una crema, una polera, un lindo collar o un increíble maquillaje ella (ya sea tu mamá, tu hermana, tu amiga o quien sea) probablemente si lo desea mucho, se lo terminará comprando igual. Regala una experiencia que sea única e irreemplazable, que si tu no la regalabas, no se pondrían nunca de acuerdo para hacerla juntas. 

 

Regálale a tu mamá una salida al teatro, una entrada para que vayan a ver ese cantante que por fin visitará tu país, regálale un día de spa para las dos. Regálale a tu novio un fin de semana en la playa, un paseo por el día con un picnic con su comida favorita, en fin, regala lo que quieras para compartir con esa persona un momento inolvidable.

Regala lo que te nazca que pueda quedar guardado en tu memoria y no en una esquina de la pieza llena de polvo o con un ticket de cambio para sustituir tu regalo por algo que ni siquiera vas a haber elegido tú. De vez en cuando obviamente yo también regalo algo material como un detalle para esa persona, como una forma de decirle que me preocupé de buscar algo que le gustase mucho, pero hago el intento de a mi círculo más cercano, regalarle eso que nadie más le va a regalar: una linda experiencia. 

Por: Fernanda Urzúa M.